Se interpreta una emotiva zamba dedicada al "fortachero golpeador", que evoca el esfuerzo del trabajador con su hacha en la nieve o el sol.
La letra resalta el "sueño de alcanzarlo con el santo de mi voz" y menciona al "Cachaprecero allá en el norte", donde la sangre importa más que la región.
El público responde con entusiasmo al folklore tradicional transmitido en vivo desde el festival.