El canciller alemán Friedrich Merz, cercano a BlackRock, habla de convertir al ejército alemán en el más poderoso de Europa y asume rol en política internacional.
Merz agradeció a Israel por atacar el programa nuclear iraní en la guerra de los 12 días, declaraciones criticadas por socialdemócratas. Evitó condenar el secuestro del presidente venezolano por EE.UU. y dijo no dar lecciones a aliados tras ataques a Teherán.
Se le critica por firmeza ante uso de fuerza por EE.UU., contrastando con predecesores como Olaf Scholz.