Una bomba racimo prohibida por convenios internacionales cayó en los alrededores de Tel Aviv, causando la muerte de un trabajador chino en una construcción y varios heridos, mientras intentan reanimar a otra víctima, informó Nelson Castro en vivo desde Israel.
Nelson explicó que estas bombas dispersan pelotitas explosivas que representan un riesgo extremo, obligando a evacuaciones y cierre de vías hasta la intervención de antiexplosivos. Paralelamente, reportó ataques en Kiriat Shmona cerca de la frontera con Líbano entre Hezbollah e Israel, y mostró imágenes de destrucción por misiles donde una señora de 102 años murió de infarto camino al refugio.
En el sitio, residentes como una señora evacúan sus hogares armando cajas de mudanza tras la reapertura del área vallada, mientras un hombre transporta maderas para cubrir ventanas. El ministro de Seguridad Nacional israelí celebró que 300.000 ciudadanos más podrán portar armas, y Castro vio civiles armados visiblemente en el hotel, algo inusual.
Las alarmas suenan frecuentemente: tres de noche y varias de día, forzando refugios improvisados. En un caso, una dueña de casa invitó al equipo y a Marina Ortusa de Clarín a su vestidor durante 25 minutos, compartiendo anécdotas sobre clases virtuales por Zoom y ajustes familiares ante la guerra que altera la cotidianidad.