Bombardeos israelíes nocturnos contra cuatro instalaciones de almacenamiento de petróleo y un centro de transferencia en Teherán y provincias cercanas provocaron un amanecer apocalíptico. Enormes nubes negras de humo cubrieron la ciudad, con gotas químicas cayendo y oscuridad en pleno día, confundiendo a los vecinos.
Las imágenes muestran densas columnas de humo negro elevándose de un depósito petrolero, dejando un escenario desolador.