En la final del torneo estadual de Belo Horizonte, Cruzeiro venció 1-0 a Atlético Mineiro, pero el partido terminó en una impresionante batalla campal entre jugadores de ambos equipos.
Todo inició cuando Everton se tiró sobre el delantero Cristian del Cruzeiro por una falta dura, desatando trompadas, patadas voladoras y empujones en el campo. El arquero histórico Casio del Cruzeiro repartió golpes sin control.
Incluso Eduardo Domínguez, técnico del Mineiro y ex Estudiantes de La Plata, intentó intervenir pero se apartó para evitar golpes. Seguridad privada no pudo contener la pelea, que se extendió por la cancha.
Los panelistas destacaron la violencia, comparando golpes a Hulk, y lamentaron el cierre del clásico brasileño.