Una batalla campal con trompadas, patadas voladoras y golpes marca el final de la final del Campeonato Mineiro entre Atlético Mineiro y Cruzeiro, deteniendo el partido por más de 10 minutos e interviniendo la policía militar.
El conflicto estalla en los últimos segundos del tiempo suplementario cuando el mediocampista Christian de Cruzeiro choca contra el arquero Everson de Atlético Mineiro, desencadenando agresiones. El argentino Lucas Romero le da una patada al arquero, quien ya había sido golpeado por Mateus Henrique, mientras jugadores del Mineiro responden con empujones.
Hulk, delantero del Mineiro, recibe patadas voladoras de Lucas Villalba y replica con puñetazos, afectando también a Cayo Jorge. El caos involucra a técnicos y requiere seguridad para separar a los futbolistas; el árbitro Mateus Candanzan pide protección sin mostrar tarjetas rojas.
Cruzeiro gana el título con gol decisivo de Cayo Jorge, máximo goleador con siete tantos, cortando la racha de Atlético Mineiro dirigido por el argentino Eduardo Domínguez, en su segundo partido al mando.