Un estudio global revela que el 95% de docentes y estudiantes universitarios utiliza inteligencia artificial como herramienta fundamental en la educación superior de 2026.
El relevamiento en países como México, Estados Unidos y Reino Unido destaca que el 81% percibe un impacto positivo, con el 47% valorando la autonomía en el aprendizaje y el 41% la mayor productividad.
Los estudiantes la emplean para investigar y redactar, mientras los docentes planifican clases con su ayuda, aunque el 37% teme erosión de la interacción humana y plagio.
El 71% de académicos exige marcos éticos para regular su uso y equilibrar eficiencia con integridad académica.