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Ventas en La Salada estables pero no alcanzan con movimiento matutino frenético

Tensión: teleprompter (10°)

En La Salada, las ventas se mantienen estables pero insuficientes, con carreros y remiseros trabajando desde las 4 de la mañana en un movimiento frenético pese a la baja general. El mercado, uno de los puntos calientes de Buenos Aires, recibe gente temprano, aunque menos colectivos de provincias que antes por robos y vidrios rotos.

Periodistas recorren zonas como Puente de la Noria, Bunge y Punta Mogote, entrevistando a trabajadores independientes que cargan carros con mercadería para compradores. Remiseros cobran 6.000 pesos y evitan la ribera por tráfico y extorsiones de "los bajos", mientras carreros jóvenes, algunos menores con padres, enfatizan el respeto mutuo y el estudio primero.

Los vendedores destacan que los sábados y días de cobro son fuertes, y cerca del inicio de clases sube el movimiento, pero ahora bajó un poco. Familias mandan a pibes a laburar pocas horas antes de la escuela, en un ritmo intenso donde hay que ir rápido para no ser atropellados.

Se ve organización entre carreros sin cooperativas formales, solo respeto, y el barrio entero vive de esto, con horarios hasta las 13 horas aunque el pico termina a las 12.