Venezuela registró la inflación más alta del mundo en 2025 con 475 por ciento, según reveló el Banco Central por primera vez en más de un año, mientras la economía creció casi 9 por ciento impulsada por el petróleo.
Los venezolanos se quejan de que el dinero no alcanza con sueldos promedio de 100 a 300 dólares mensuales, por debajo de los 700 dólares necesarios para la canasta alimentaria que cuesta 1.500 dólares, según el artículo 91 constitucional.
La inflación de alimentos fue del 532 por ciento, educación 570 por ciento, salud 445 por ciento y alquileres 340 por ciento; comerciantes protestan por caída de ventas y pérdidas, mientras sindicalistas critican al gobierno y empresarios por beneficios laborales inexistentes.
Expertos prevén inflación entre 100 y 200 por ciento para 2026; Maduro reportó 48 por ciento en 2024 sin informe oficial, y el FMI confirmó el récord mundial pasado.