La Comisión Europea presentó su Ley de Aceleración Industrial, que establece preferencia europea excluyendo a China en sectores estratégicos como tecnologías limpias, automóviles y industrias intensivas en energía como aluminio, acero y cemento.
La estrategia exige 70% de contenido europeo para vehículos eléctricos, 25% para aluminio y cemento, con excepciones para baterías. Amplía el Estatuto de Urgencia a socios con libre comercio que apliquen reciprocidad, excluyendo a China y EE.UU.
Políticos destacan la deslocalización de industrias clave y la necesidad de defensa comercial para asegurar producción y tecnología europea.