La industria argentina protagoniza la segunda peor caída del mundo en los últimos dos años, solo superada por Hungría de Viktor Orban, aliado de Milei y Trump, según datos descomunales de la radiografía de la catástrofe presentada por Marcos Cittadini. Se comparan solo con la pandemia, el 2001 y la crisis de 2008 post-Lehman Brothers.
En enero, la producción industrial cayó 7,5% trimestral y 5,6% interanual, con 2.436 empresas cerradas y 73.000 empleos perdidos en el sector. Más del 50% de las firmas redujeron producción, 40% tuvo problemas de pagos y uno de cada cuatro planea despidos. En total, 197.000 puestos menos desde 2023 y 20.000 empleadores cerrados.
El mapa federal muestra contracción en empleo privado y empresas en todas las provincias salvo Neuquén por Vaca Muerta y Río Negro, pintando el país de rojo. Líderes industriales prefieren defender ideológicamente al gobierno pese a la realidad catastrófica.
30 firmas cierran por día en Argentina, no solo industriales, confirmando la destrucción generalizada del empleo y producción nacional.