El presidente Donald Trump asistió a la ceremonia de traslado de restos de seis soldados estadounidenses caídos en un ataque con dron iraní, en la base aérea de Dover.
Junto a él estuvieron el vicepresidente Ricky Vance, el secretario de guerra Pete Hexet, altos mandos militares y familias de los fallecidos. Los ataúdes cubiertos con banderas pertenecían a miembros del Comando Nº 103 de Sustentabilidad con Base Enáloga, muertos el 1 de marzo en Puerto Suárez.
El Comando Central confirmó el ascenso a seis víctimas tras recuperar personal no contabilizado y el deceso de un soldado por heridas graves. Se identificó al suboficial mayor y sargento de primera clase Nicol Amor y Noah, entre otros, tras anuncio a familiares.
La ceremonia ocurrió en medio de la intensificación de la guerra contra Irán, tras ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel iniciada el 10 de febrero.