Un tornado con vientos de hasta 210 kilómetros por hora arrasó una localidad residencial y zonas comerciales en Michigan, Estados Unidos, dejando un rastro de destrucción sin víctimas fatales reportadas hasta ahora.
Imágenes grabadas desde comercios muestran la potencia del fenómeno, con autos, chapas y techos volando. El panel explica su mecánica impredecible comparándolo con un trompo o perinola que gira sin dirección fija.
El servicio meteorológico estadounidense confirma los daños materiales extensos en la zona.