Timothée Chalamet generó polémica al afirmar que el ballet y la ópera no le importan a nadie, en una charla con Matthew McConaughey en la Universidad de Texas. El actor comparó el cine con esas artes escénicas, diciendo que no quiere trabajar en algo que nadie valora, como si el ballet estuviera en crisis, y bromeó que perdió 14 centavos de imagen por sus palabras.
El panel de Buena Semana criticó la generalización de Chalamet, destacando que el Teatro Colón siempre está lleno y que óperas como Carmen, con más de 150 años, agotan entradas seis meses antes. Recordaron que casas líricas como la de Seattle respondieron con humor ofreciendo descuentos de "14 centavos Timothée" y que el mundo del ballet capitalizó el escándalo con memes virales.
Además, hablaron de la película de Chalamet, Marty Supreme, donde interpreta a un jugador de ping-pong egoísta y estafador que aspira a ser campeón mundial. El filme ya enfrentaba backlash por el personaje moralmente cuestionable, y algunos especulan que sus declaraciones podrían afectar sus chances al Oscar, en competencia con Leonardo DiCaprio y Michael B. Jordan.
Los conductores defendieron su talento actoral en films como Llámame por tu nombre, Duna y la biopic de Bob Dylan, pero coincidieron en que la "ofensa fácil" de la generación Z y la generalización fueron errores levantables con una disculpa.