Silvina relató que en 2017 sufrió una hinchazón repentina e intensa en el seno derecho mientras trabajaba como niñera, con la piel roja que la obligó a buscar atención médica inmediata.
Los exámenes médicos diagnosticaron quistes simples en ambos senos, que provocaban dolores ardientes agravados por la humedad o el ciclo menstrual, requiriendo controles anuales, ecografías y mamografías extremadamente dolorosas, sin esperanza de cura según los doctores, quienes le indicaron convivir con la afección.
Los síntomas la perturbaban profundamente, causándole dolores de cabeza, oído y obligándola a tomar analgésicos como ibuprofeno, mientras imaginaba escenarios terribles como cáncer, quimioterapia y muerte, al punto de no poder dormir ni descansar la mente.
Participó en un propósito especial del Pastor León basado en Hechos 5:15, donde la sombra del pastor pasó sobre ella, llenándola de paz y alivio; al tocar la zona afectada por orden del pastor, el bulto había desaparecido completamente, confirmando su sanación instantánea por Dios.
El último estudio médico ratificó que no tiene nada en los senos, declarando estar sana para la gloria de Dios y queriendo glorificar su nombre con este testimonio.