Sebastián Simonet, exhandbolista argentino, relató su exigencia extrema incluso en victorias como cuando metió 7 goles con Cedaló pero se fue recaliente por perder pases clave, destacando que los errores le pesan más que los aciertos personales. Compartió anécdotas de su carrera en Europa, como una final de Copa de Francia donde su hermano Diego Simonet brilló, y lamentó lesiones graves en el handball por empujones innecesarios.
Simonet elogió a su primer entrenador en España, Manolo Laguna, ingeniero civil que le cambió la visión táctica del handball, lo hizo mejor jugador al enfocarse en asistir a compañeros y le inculcó la frase clave: "No buscar hacer cosas increíbles, esas salen solas, sino ser un especialista en lo fácil". Esa filosofía le generó confianza al dominar lo básico como pases precisos sin errores, base para jugadas creativas.
Reveló su pasión por la ingeniería civil, que admira por su completitud matemática, y su costado audiovisual como fotógrafo y filmmaker autodidacta, aprendido con amigos como Fede Pancaldi y Luquita Sarmiento, heredado de su padre. Practica edición de videos y fotos en su tiempo libre.
Simonet agradeció al handball por todo lo recibido, desde conocer el mundo hasta amigos globales, y devuelve con charlas, campus y entrenamientos en clubes, recordando su ilusión infantil. Elogió a Ballester como el club más emblemático de handball argentino por tradición y semillero, feliz por volver a ganar el último campeonato.
La entrevista en DeporTV Textual cerró con Simonet satisfecho por charlar extensamente sobre su carrera y legado.