Franco Colapinto evitó un caos en la salida del Gran Premio de Australia con una maniobra extraordinaria, salvando su Alpine de un choque con Liam Lawson y generando elogios mundiales, incluido el de George Russell, ganador de la carrera, quien se sorprendió por su hazaña en la nueva Fórmula 1 con turbos variables.
El piloto argentino terminó décimo cuarto tras una penalización por un error de mecánicos que movieron su auto en boxes con 15 segundos restantes, costándole cuatro posiciones y afectando la estrategia, aunque mostró un ritmo competitivo similar al de su compañero Pierre Gasly, quien sumó un punto en décimo lugar.
En entrevista postcarrera, Colapinto lamentó el incidente pero valoró el mejor ritmo del auto con motor Mercedes, destacando que hizo 45 vueltas con neumáticos duros y que el equipo debe mejorar para pelear adelante en próximas como China.
Panelistas celebraron su potencial a sus 22 años, ratificación en Alpine y reflejos rápidos, advirtiendo no fijarse solo en el puesto final sino en la 'maniobra mágica' que domina portadas y contrasta con críticas potenciales si hubiera chocado.