Autoridades de Santa Fe realizaron requisas sorpresivas en cárceles provinciales y descubrieron celulares ocultos entre presos. Los allanamientos utilizaron detectores de metales y georradares para localizar los dispositivos, que permitían a los internos cometer delitos como ordenar homicidios desde adentro.
Durante el gobierno anterior de Omar Perotti se permitía el uso de celulares, lo que disparó la criminalidad; el intendente de Rosario, Pablo Javkin, reveló que siete de cada diez homicidios en la ciudad se coordinaban vía estos aparatos.
La nueva administración prohibió los celulares y ahora intensifica las búsquedas. Casos como la banda que extorsionaba al soldado Rodrigo Gómez o la Banda del Millón, con acusados por dos homicidios, usaban teléfonos en prisión; jueces federales como Sandra Reyes Salgado y Andrea Rodríguez Mentasti ordenaron su veto específico.
Juan Carlos Blumberg impulsó controles hace más de 20 años, pero persisten los problemas con comunicaciones desde cárceles.