La Sagrada Familia, obra maestra de Antonio Gaudí, concentra miles de turistas diarios que forman largas filas para ingresar. Esta basílica, erigida con una estructura imponente de 138 metros de altura y 4.500 metros cuadrados, impacta por sus fachadas detalladas y estilo gótico en partes terminadas por Gaudí hasta 1900. El entorno incluye plazas y espacios verdes ideales para admirar cada cara de la iglesia.
Gaudí inició la construcción en 1882 sobre una fundación romana de dos mil años, y aunque falleció en 1926, sus sucesores continúan la obra que deja a los visitantes sin palabras, con lágrimas de emoción. La visita requiere varias horas, recorriendo calles con comercios, bares, restaurantes y curiosidades como réplicas en chocolate del templo, hechas hace cuatro meses sin refrigeración.
El recorrido por Barcelona pasa por la Plaza de Cataluña, vibrante de gastronomía; las Ramblas con arquitectura gaudiniana; el Mercado de La Boquería, de más de 200 años con 200 comerciantes ofreciendo comidas exquisitas; y la Casa Batlló en Paseo de Gracia, reformada por Gaudí en 1900 para la familia Batlló, ahora propiedad de la familia Bernat y usada para eventos.
La ciudad combina modernismo con historia antigua, desde el Parque de la Ciudadela construido por Felipe V, invernaderos y barrios tranquilos, hasta el puerto mediterráneo y playas ideales todo el año. Queda mucho por explorar en esta cosmopolita urbe catalana.