Grandes trozos de piedras se desprenden de una montaña alta en Noruega y caen sobre una zona habitada, destrozando vehículos estacionados y rompiendo una carretera sin causar víctimas ni heridos.
Las rocas, precipitadas desde cientos de metros por fluctuaciones de temperatura y alta humedad reciente, impactan cerca de una carrera y provocan daños numerosos en la infraestructura vial.
El conductor advierte a turistas sobre estos eventos habituales en las laderas noruegas, enfatizando la precaución en viajes a la zona escandinava.