Noruega intensifica reclutamiento de mujeres en su ejército ante la amenaza rusa en los 200 kilómetros de frontera norte. Dos jóvenes de 19 años, Kaya y Karin, ingresaron al cuartel para cumplir 12 meses de servicio militar obligatorio, que desde 2015 incluye a las mujeres y elevó su proporción al casi 40%. El ejército noruego, con 33.000 soldados, busca ser pionero en igualdad de género.
A pesar de los avances, persisten problemas graves: un informe de 2025 revela que casi la mitad de las reclutas denuncia acoso sexual en los cuarteles, y solo una mujer integra la cúpula militar de cinco miembros. En el programa Juntos Somos Más Fuertes, oficiales enfatizan que las agresiones afectan la capacidad de combate y no deben tolerarse.
Kaya y Karin completaron su primera semana sin incidentes, conviviendo bien en dormitorios mixtos donde todos respetan límites, como cerrar la puerta en las duchas. Pronto patrullarán la frontera en jeeps o motos de nieve, junto a reclutas como Frida y Johan, vigilando el paso cerrado con Rusia desde la invasión a Ucrania, como frontera exterior de la OTAN.
Las reclutas aprenden manejo de armas y ética militar, con entusiasmo por la misión pero esperanza de no usarlas en conflicto real. Vienen de distintas regiones y clases sociales, forjando confianza mutua.