Carlos Alberto Reutemann se posiciona como líder virtual en el Gran Premio de España tras una carrera plagada de dramas, accidentes y lluvia torrencial que obligó a interrupciones y cambios drásticos en las posiciones.
El argentino superó a Didier Pironi en aceleración pese a la potencia de la Ferrari, escaló al podio mientras rivales como Alan Jones abandonaban por salidas de pista inexplicables y toques en largadas caóticas, incluyendo choques con mecánicos y autos Arrows de Ricardo Patrese.
Con Nelson Piquet, Gilles Villeneuve y Nigel Mansell en pelea, Reutemann sufrió roces como el con Mansell que dañó su alerón delantero, obligándolo a boxes, pero recuperó terreno bajo intensa lluvia que tornó el piso resbaladizo, especialmente en parches de asfalto.
Narrada con tensión, la competencia vio a Jones perder el liderato por irse de largo, Villeneuve defendiendo con mañas recordadas de Mónaco, y Reutemann atacando con prudencia en vueltas iniciales, manteniendo opciones al liderato con menos de una quinta parte recorrida.
Accidentes como el de Miguel Ángel Guerra en pista mojada y maniobras de Jean-Pierre Jabouille o Prost sumaron al caos, con el argentino manejando con amesura pese a exigencias extremas sobre su Williams.