Irán emitió alerta máxima por posible lluvia ácida o negra en su capital, consecuencia de ataques a cinco depósitos petroleros que liberaron petróleo en el aire. Las autoridades alertan a la población por el riesgo tóxico que contamina alimentos y agua.
Expertos aclararon que no es guerra química prohibida por la Convención de Ginebra, sino humo y partículas de las explosiones flotando, aunque genera pánico como posible escalada.
El panel debatió riesgos de guerra bacteriológica o psicológica en el conflicto, con menciones a Trump y la devastación total en caso de rendición.