Luciano Sácara reportó desde Catar que el conflicto en Irán es peor de lo esperado, con la refinería y depósito de petróleo en el sur de Teherán en llamas, generando nubes tóxicas sobre 17 millones de habitantes. Drones impactaron edificios en Kuwait y Bahréin, mientras Irán sigue atacando pese a discrepancias internas entre Guardia Revolucionaria y Presidencia.
Donald Trump insiste en eliminar amenazas tras superioridad aérea, pero nadie controla la escalada, con ataques en Golfo Pérsico y contradicciones iraníes que piden perdón pero continúan. Sácara alertó que motivaciones religiosas en ambos bandos –martirio iraní, mesianismo evangélico en EEUU e Israel– impiden racionalidad y generan muertes civiles innecesarias.
Todos buscan posicionarse del lado correcto de la historia sin interés en detener la guerra, que empezó hace nueve días y se salió de control.