En el segmento de salud, la psicóloga Constanza Lenz Chinsky respaldó la medida de muchos colegios de confiscar celulares durante la jornada escolar para fomentar la socialización y atención.
Explicó que el uso excesivo genera problemas cognitivos, pérdida del cara a cara y dependencia, con chicos que entran en crisis al separarlos del aparato, considerándolo una extensión de la mano.
Definió abuso como más de 3-4 horas diarias, que lleva a adicciones, y es optimista a mediano plazo porque los obligará a reconectar con el juego y otros, reduciendo ansiedad por luces y pantallas.
Señaló diferencias por edades y que las escuelas deben definir reglas claras, protegiendo privacidad al guardar celulares sin claves.