El Papa León XIV continúa su comentario al Evangelio sobre el encuentro de Jesús con la mujer samaritana, destacando que Jesús es la respuesta de Dios a la sed espiritual de la humanidad y un manantial que brota hasta la vida eterna.
El Pontífice reflexiona sobre la necesidad de liberar el corazón de obstáculos durante la Cuaresma, insta a la Iglesia a reconocer las sorpresas de Dios en los campos maduros para la cosecha y enfatiza la delicadeza de Jesús al dialogar con la marginada samaritana, quien se convierte en evangelizadora.
Tras la oración del Ángelus con Ave Marías, Gloria al Padre y bendición, el Papa expresa consternación por la violencia en Irán y Medio Oriente, el clima de odio en Líbano y ruega por el cese de las bombas, el silencio de las armas y un diálogo que escuche a los pueblos, confiando en María Reina de la Paz.
En el Día de la Mujer, destaca la igual dignidad entre hombre y mujer, rechaza discriminación y violencia, y saluda con oración. El programa agradece la compañía y invita al próximo domingo.