El Papa Francisco clamó nuevamente por el cese de las armas ante la violencia, devastación, odio y miedo en Medio Oriente, expresando preocupación por la extensión del conflicto a otros países como Líbano.
En su mensaje, el pontífice eleva oraciones para que tachen las armas y se abra un espacio de diálogo donde se escuche la voz de los pueblos, en un contexto de creciente inestabilidad regional.
La Iglesia Católica reitera su llamado a la paz, similar al del domingo pasado, mientras el Centro Islámico de la República Argentina, principal organización islámica del país, manifiesta preocupación y disposición a gestos interreligiosos para fomentar la paz.