El panel de Crónica TV defiende la visita de Lionel Messi a Donald Trump en la Casa Blanca tras el título de Inter Miami en la MLS, argumentando que es una tradición protocolar para todos los campeones en Estados Unidos, independientemente del presidente en turno. Explican que Apple TV invirtió millones por Messi para salvar la liga y que el encuentro estaba pactado contractualmente, con Messi como accionista del club cuyo dueño es hijo de un exiliado cubano anticomunista.
Comparan la polémica en redes argentinas con los encuentros de Diego Maradona con Hugo Chávez y Fidel Castro, criticando la doble vara: a Maradona se le perdonaba todo pese a apoyar dictadores en crisis como Venezuela, mientras critican a Messi por un acto obligado. Recordaron que Messi, como capitán de la Selección, evitó la Casa Rosada con Alberto Fernández, considerado el peor presidente, para no politizarse, pero ahora lo acusan de lo mismo con Trump.
Trump desvió la conferencia a temas como Cuba e Irán, ignorando a los jugadores atrás, algo que hace siempre según el panel; Messi, con limitado inglés, parecía reírse sin entender. Panelistas insisten en que Messi no fue por ideología sino por deber, y que evitarlo habría sido peor, tildándolo de tibio, como hizo David Beckham.
Destacan que otros deportistas como jugadores de NFL y NBA boicotearon a Trump por Black Lives Matter, pero nadie se enteró del encuentro con el equipo de hockey. El debate concluye que las redes, mayormente izquierdistas, aplican estándares distintos y que a Messi, el mejor jugador activo y cara del fútbol en EE.UU., se le exige perfección.