Donald Trump continuó su recepción al Lionel Messi y al Inter Miami en la Casa Blanca, destacando el poderío del ejército estadounidense que arrasa al enemigo y permite a los iraníes recuperar su país sin amenazar a Estados Unidos. Trump afirmó que quien gobierne Irán no podrá atacar a su nación y elogió la fuerza militar reconstruida.
En el mismo discurso, Trump mencionó el conflicto bélico y sorprendió al elogiar a Delcy Rodríguez, señalando que Venezuela está funcionando muy bien. Combinó estos temas políticos con el homenaje a Messi, a quien ya había calificado como superior a Pelé, fanático suyo que eligió jugar en Estados Unidos tras el Mundial, junto a Luis Suárez y Rodrigo De Paul, a quienes llamó atractivos.
La ceremonia incluyó gestos efusivos y menciones a la guerra, generando impacto visual con imágenes de Messi entrando al salón.