En Fútbol sin manchas, el panel defiende la foto de Lionel Messi con Donald Trump en la Casa Blanca tras ganar la Major League Soccer con Inter Miami, comparándola con las de Diego Maradona junto a Hugo Chávez, Fidel Castro y Nicolás Maduro, y critica la hipocresía ideológica en los ataques.
Reproducen la explicación de Rodrigo Mascherano, quien detalla que la visita fue protocolar y tradicional para el equipo campeón, concertada hace tiempo y limitada a un par de horas, sin mayor contacto con Trump más allá de lo visto en TV. Los panelistas insisten en separar el fútbol de la política personal.
Critican duramente las declaraciones de Capa, quien expresó decepción por Messi al lado de un "terrorista" como Trump, a quien acusa de mafioso internacional, expulsar emigrantes, asesinar en el Caribe, bombardear países y secuestrar presidentes. El panel lo tilda de barbaridad e impresentable, aclarando que Messi no avaló nada y que es protocolar, no ideológico.
Debaten suposiciones sobre la ideología de Messi como de derecha, molestando a algunos, similar a Maradona de izquierda, y cuestionan por qué no critican igual a Maradona. Mencionan que el plantel campeón visitó a Cristina Fernández de Kirchner sin aval político, y rechazan cargar a Messi con guerras o acciones de Trump.
Insisten en disfrutar ídolos sin grietas morales ideológicas, separando cancha de vida privada, y ven en lo de Capa un doble estándar por no cuestionar a Maradona con dictadores de izquierda.