Nukhara Apolsen, de Sissimuth en Groenlandia, mantiene viva la tradición familiar de trineos de perros, más que un deporte sino una forma de vida en los largos inviernos. Sale a montar con sus perros y sueña con ganar la carrera nacional.
Groenlandia ofrece un paisaje moldeado por hielo y viento, donde generaciones usaron perros para viajar, cazar y sobrevivir. Nukhara estudió en Dinamarca de niño y al regresar reconectó con su tierra, aunque su padre vendió los perros cuando él tenía seis años y volvió a ellos a los 14.