Estados Unidos reduce su compromiso en África subsahariana debido al enfoque en la guerra de Vietnam y al temor a un colonialismo estadounidense. En el continente, una década después de las independencias, la población se decepciona con sus líderes políticos por promesas incumplidas de justicia social y crecimiento.
Políticos como Kwame Nkrumah, pionero de la descolonización en Ghana, se convierten en autócratas con sistemas de partido único y culto a la personalidad. En 1966, Nkrumah sufre un golpe de estado, sus estatuas son derribadas y sus escritos quemados.