Nahuel Agustín Gallo, el gendarme argentino liberado tras 448 días de detención arbitraria en Venezuela, se reencontró con su esposa María Alexandra Gómez y su hijo Víctor de tres años en Ezeiza, en un emotivo abrazo familiar. Visiblemente delgado, Gallo fue recibido por autoridades como la senadora Patricia Bullrich y Elisa Trota, quienes destacaron su regreso como un triunfo contra el régimen chavista.
El traslado se realizó en un avión vinculado a la AFA y utilizado por su presidente Claudio Tapia, quien buscaba gestiones en Venezuela pero no pudo viajar por una imputación por evasión previsional. Conductores como Pablo Quirno le dieron la bienvenida oficial, prometiendo trabajar por la liberación de Germán Giuliani, el otro argentino detenido.
Otros presos políticos venezolanos describieron a Gallo como un héroe que cantaba el himno argentino, contaba chistes y motivaba a todos en la cárcel de Yare, manteniéndose fuerte por su hijo Víctor. Su esposa mantuvo vivo el recuerdo del padre mostrándole fotos y su voz al niño, quien casi no lo conocía.
Patricia Bullrich tuiteó "Bienvenido a casa. 448 días secuestrado ilegalmente por el régimen chavista", mientras Elisa Trota celebró el abrazo con Víctor y exigió libertad para presos políticos. El régimen de Diosdado Cabello advierte que la amnistía no protege a futuro.