Javier Milei protagonizó un discurso cargado de insultos durante la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, llamando "Chilindrina Trosca" a una diputada opositora y "Cuca" a otra, mientras defendía logros económicos como las ganancias de 100 millones de dólares en Aerolíneas Argentinas este año. El presidente respondió a interrupciones con frases como "me encanta domarlos, me encanta hacerlos llorar" y acusó a la oposición de ser ignorantes y golpistas.
Panelistas del programa criticaron duramente la agresividad de Milei, quien trató a legisladoras de "cavernícolas" y "monos", y destacaron su tensión con la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien apenas lo miró durante el evento y recibió indirectas sobre intentos destituyentes desde adentro del gobierno.
Se mostró un video de Milei retirándose a comer asado en la Quinta de Olivos tras el discurso, mientras el panel cuestionó su falta de formalidad en el recinto y mencionó recortes del 3% a discapacitados vinculados a su hermana Daniela.
Los conductores resaltaron la alta seguridad alrededor del presidente, los cruces con Unión por la Patria y críticas a Techint y Paolo Rocca por extorsiones laborales, en un acto marcado por efusividad y falta de miradas entre Milei y Villarruel.