Javier Milei defendió su estilo confrontacional en el Congreso como respuesta a agresiones de opositores kirchneristas, durante un roleplay propuesto por Luis Majul en La Cornisa donde simuló ser un periodista militante.
El presidente negó haber iniciado las hostilidades y explicó que, como liberal, sigue el principio de no agresión, pero replicó a los 100 cavernícolas ignorantes, maleducados y violentos que lo interrumpían constantemente. Milei rechazó ser calculador y enfatizó que no planificó respuestas espontáneas contra enemigos políticos capaces de destruir la economía por poder.
Recordó que no permitirá que lo humillen como a Mauricio Macri y que enfrentará cualquier provocación, sin ceder un milímetro al kirchnerismo. Gabriela Michetti pedía respeto durante las interrupciones, pero Milei optó por un perfil gladiador para rendir cuentas sobre el estado del país.
Calificó a Juan Grabois, Miriam Bregman y Germán Martínez como parte de una oposición uniforme e irrecuperable, insistiendo en que no se dejará pisotear por quienes arruinaron Argentina.