Javier Milei defendió su estilo agresivo en el Congreso ante críticas por no confrontar cara a cara a opositores, recordando un debate de cinco horas y media en Perfil donde "se comió el baile de su vida" a un rival.
Respondió al conductor Luis Majul, quien preferiría formas más elegantes, comparando gustos personales como River versus Boca o David Bowie versus Rolling Stones. Usó una metáfora: si alguien pone una pistola en la cabeza, no se responden con formas de sommelier, sino con fuerza, ya que de lo contrario "le vuelan los sesos".
Argumentó que el pueblo lo eligió así y que el karma muestra que su estilo es efectivo, pidiendo discutir el contenido del discurso en lugar de las formas.