Javier Milei destacó el regreso del gendarme Nahuel Gallo a Argentina tras 448 días secuestrado en Venezuela, atribuyéndolo a la acción de Donald Trump que inició la transición democrática al liberar presos políticos del régimen de Maduro.
Agradeció también al gobierno de Italia por custodiar la embajada y minimizó el rol de figuras como el marido de la diputada Marcela Pagano, cuestionando por qué no lo trajeron antes y acusando a la oposición kirchnerista de miserabilidad humana por reclamar mérito ahora.
Rechazó versiones de que lavaron la cabeza a Gallo o que preferían que siguiera preso por la situación de las fuerzas argentinas, afirmando que siempre reclamó su libertad en foros internacionales y que las negociaciones con EE.UU. e Italia eran secretas por seguridad.
Calificó a los adversarios como enemigos dispuestos a destruir todo por uso político, y criticó a periodistas militantes que celebran el sufrimiento ajeno.