La industria textil sufre un industricidio planificado por el gobierno de Javier Milei, con 2500 empresas manufactureras cerradas y 80.000 puestos de trabajo perdidos. Panelistas denunciaron la reconversión forzada que obliga a fábricas a cambiar de rubro sin posibilidad real.
Daniel Rosato, presidente de Ipapímes, confirmó que su empresa redujo personal de 357 a 135 operarios, cerrando plantas en Coronel Suárez por la avalancha importadora de Adidas y Nike. Criticó la falta de tranquilidad laboral que frena el consumo e inversión.
El petróleo colapsó, bolsas caen y se avecina un lunes negro, mientras comercios reportan 20% cerrados, el máximo en ocho años. Panelistas ironizaron anécdota de Milei rechazando 500.000 dólares por una charla.
Defensores del modelo liberal argumentaron reacomodamiento natural y competitividad, pero fueron rebatidos con gritos: "¡Sin industria no hay país!" y fuertes insultos. La caída del consumo es sostenida según datos.
Se cuestionó que otros países protejan industrias con aranceles mientras Argentina compite desprotegida.