Teherán amanece cubierta por lluvia negra debido a explosiones en depósitos de combustible. Las imágenes muestran humo cargado de residuos de crudo de petróleo sobre la ciudad después de bombardeos que provocaron enormes incendios.
Las autoridades advierten a la población sobre tóxicos en el aire, piden que no salgan de sus casas y hablan de posible lluvia ácida. Testigos describen un olor intenso a petróleo quemado en las calles.
Este impacto golpea a los iraníes agotados con el régimen, en medio de la guerra en Medio Oriente que TN de noche cubre en detalle junto al impacto en mercados.