Tropas de Israel y Estados Unidos bombardearon depósitos de crudo en la refinería de Teherán, uno de los primeros ataques a la infraestructura hidrocarburera iraní. La Casa Blanca anunció golpes contra Irán, respaldados por el premier israelí que agradeció el apoyo.
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó lanzar misiles contra la refinería de Haifa en Israel y atacar campos petroleros en Irak, Arabia Saudita y Qatar. Irán produce 3,3 millones de barriles diarios, con el petróleo representando el 18,3% de su PIB en 2021.
China es el principal comprador de crudo iraní, exportado vía Estrecho de Hormuz, lo que agrava el impacto económico en las finanzas de los ayatolás.