La corresponsal Etel Bonet reportó desde Beirut que la operación israelí en Nabishid, inicialmente para recuperar restos de un piloto desaparecido en 1986, derivó en una matanza de 26 civiles y 4 militares libaneses, con combates cuerpo a cuerpo contra Hezbollah.
Hezbollah respondió con lanzamientos de cohetes, drones y misiles, mientras Israel emitió órdenes de evacuación en el sur de Líbano; en represalia, Hezbollah ordenó evacuaciones en hebreo hacia Israel. Ataques aéreos israelíes mataron a cinco miembros de una familia cerca de Nabatille y cuatro personas en Tiro, zona Patrimonio de la Humanidad.
La ofensiva ha desplazado a más de 100.000 personas en Líbano, con familias huyendo a parques, paseos marítimos y escuelas en Beirut superpobladas. Refugiados libaneses carecen de alimentos, mantas y calefacción, afirmando que estaban mejor en casa pese a los bombardeos.
Hoteles y refugios oficiales colapsaron; un estadio en Daje se reconvierte para 1.000 personas, pero ONG faltan fondos. Millones quedan atrapados en Beirut sin opciones de huir a Siria o Irak.