Israel lanzó ataques contra la infraestructura de Hezbollah en un bastión del sur de Beirut, Líbano, tras sumarse el grupo terrorista a las represalias iraníes por bombardeos de Estados Unidos e Israel.
Irán financia y arma a Hezbollah y Hamas; el ejército israelí avisó evacuar la zona de Jarret Reik antes de bombardear, dejando ocho muertos según el Ministerio de Salud libanés, con humo visible aún.
El contraataque responde a los disparos de Hezbollah contra Israel en el contexto de escalada regional.