Irán racionó la gasolina a 20 litros por persona al día tras ataques nocturnos a instalaciones petroleras en Teherán y zonas cercanas, que generaron escasez y una nube tóxica.
La medida provisional fue anunciada por el gobernador de Teherán, Mohamed Azadeh Motamedian. Antes del conflicto, ya había restricciones de 30 a 40 litros por repostaje según región.
Israel atacó cuatro instalaciones de almacenamiento de petróleo y un centro de transferencia en Teherán y Alborz, matando a cuatro conductores de camiones cisternas. La Organización de Protección Ambiental de Irán instó a quedarse en casa por toxicidad del aire.
El ejército israelí confirmó la operación contra depósitos usados por fuerzas iraníes para infraestructura militar, calificándola como profundización del daño al Régimen terrorista.