Un hombre mayor acudió a Leiva Joyas para vender joyas familiares heredadas y un Rolex de su tía Zulema, nacida en 1915, debido a una pérdida auditiva tras un accidente.
Su hija le recomendó el lugar vía WhatsApp; presentó aros con rubíes, perlas y diamantes, colgante veneciano con brillantes, anillos con esmeraldas y brillantes, prendedor y el reloj bien conservado con malla jubileo.
El tasador calibró las piedras y cotizó el lote completo en 2.100.000 pesos, valor que el cliente aceptó para comprar audífonos de alta fidelidad del exterior.
El hombre elogió la atención y la cotización, destacando que resolverá su problema de sordera y quizás viaje personalmente por los aparatos.
La salud es lo primero, coincidieron todos en el salón.