Dos delincuentes armados atacaron a una pareja en Tapiales a plena luz del día, apuntando un arma a la cabeza del hombre mientras su pareja suplicaba que se llevaran el auto pero no le hicieran daño. Las cámaras captaron cómo bajaron de un auto negro, posiblemente robado, agarraron a la mujer de los pelos y simularon una ejecución amenazando con matarla.
El hombre cargaba cajas cuando los ladrones irrumpieron, lo obligaron a entregar el vehículo y huyeron. Periodistas destacaron el terror de las víctimas y criticaron la falta de patrullaje y efectividad de las cámaras de seguridad, que solo sirven post-hecho sin prevenir delitos.
Se cuestionó la nueva ley penal juvenil por no disuadir estos robos violentos, exigiendo penas más duras que se cumplan efectivamente y operadores capacitados monitoreando cámaras en tiempo real, recordando fallos como el de Morón donde una operadora participaba en bandas.
Los conductores enfatizaron que los municipios gastan en cámaras pero no en vigilancia activa, dejando barrios vulnerables a la "pesca" de delincuentes que giran en busca de víctimas.