Juan Manuel Fangio fue recibido como héroe en Balcarce tras ganar el Gran Premio del Norte en 1940 con su Chevrolet, superando a Oscar Gálvez y consagrándose campeón de Turismo Carretera, en una carrera inhumana de Buenos Aires a Lima ida y vuelta con autos rígidos que ellos mismos reparaban.
En 1941, Fangio y Gálvez compitieron en el Gran Premio Getulio Vargas de Brasil, 4.000 km por varios estados, sin apoyo de concesionarias ni pilotos locales que los guiaran; enfrentaron dificultades económicas, empeñando el auto para cubiertas, pero ganaron seis de siete etapas, con Fangio victorioso pese a un error de ruta en la última seguido a Gálvez.
Fangio sumó más triunfos como las Mil Millas en 1941, logrando su segundo campeonato con Chevrolet, y en 1948 corrió Buenos Aires-Caracas, donde un accidente nocturno por fatiga tras revolución en Perú causó la muerte de su mecánico y amigo Daniel Urrutia; Fangio sobrevivió gracias a una jaula antivuelco hecha por su hermano.
A pesar de la tragedia, Fangio regresó motivado por el recuerdo de Urrutia, finalizando segundo en las Mil Millas de 1949 detrás de Gálvez, antes de partir a Europa; su legado incluye 20 carreras ganadas y ser votado el mejor piloto mundial por encima de Senna en una encuesta inglesa reciente.
Fangio trataba su auto como persona, nunca rendirse inspirado en Ricardo Rizati, demostrando que con trabajo, sacrificio y honestidad se logran grandes hazañas desde un pueblo como Balcarce.