Una familia numerosa de 15 personas, incluyendo nueve menores, perdió todo tras la tormenta que destruyó su casa de adobe en Mendoza. Luis, el padre, relató en vivo que pasaron la noche en los bomberos de Boicruz después de que bomberos locales sacaran el agua acumulada, pero no recibieron asistencia municipal.
Luis explicó que la vivienda, donde vive desde los 13 años y ahora tiene 35, había resistido tormentas anteriores menores, pero esta vez colapsó por completo. La familia incluye sus tres hijos y cuatro sobrinos bajo su guarda, y no han tenido contacto con autoridades más allá de un asistente social para los niños más pequeños.
El reportero Ignacio destacó el frío intenso, la nueva lluvia y la preocupación por la escuela el lunes, donde las ausencias acumuladas generan multas a los padres. Vecinos acercaron abrigos a los niños, que quedaron en la calle con lo puesto, mientras la familia espera alguna respuesta del municipio sin recursos ni familiares disponibles, ya que la suegra también está afectada.
Las calles permanecen anegadas, con árboles y cables caídos, y la vendimia suspendida en la provincia.