Los paleontólogos destacan tres grandes enigmas sobre los dinosaurios: cómo se originaron y triunfaron, por qué alcanzaron tamaños gigantescos sin explicación clara y por qué se extinguieron siendo tan abundantes, diversos y adaptados.
Estos interrogantes no son exclusivos de los dinosaurios, sino que se aplican a otros grupos como mamíferos, plantas y organismos que dominaron ecosistemas antes de desaparecer, planteando preguntas sobre los mecanismos evolutivos de origen, diversificación y extinción.
En extinciones masivas previas, la del Pérmico hace 251 millones de años fue la más devastadora al eliminar el 90% de todas las especies, incluyendo el 96% de las marinas y el 70% de las terrestres, con causas posibles como vulcanismo extremo o impacto asteroid.
Otras catástrofes incluyeron la ordovícica por cambios en el nivel del mar que afectó el 85% de especies marinas, la devónica con pérdida del 75% de especies y la triásica que borró el 75% de invertebrados marinos, allanando el camino para los dinosaurios.
Los fósiles patagónicos, como restos de cocodrilos de 92 millones de años y costillas quebradas que cuentan historias de supervivencia, ayudan a entender estos procesos pese a los millones de años transcurridos.