Una potente explosión destruyó la puerta de la embajada de Estados Unidos en Oslo, capital de Noruega, activando células terroristas iraníes que responden a las amenazas contra aliados de Israel, en medio del conflicto que deja más de 1.500 muertos y destrucción masiva en Medio Oriente.
La corresponsal Yara desde Tel Aviv describió la vida bajo alerta constante con sirenas sonando 4 a 7 veces al día y noches caóticas, pero afirmó que Israel está preparado con refugios accesibles vía Google Maps y protocolos que generan seguridad, sin miedo generalizado pese al cansancio acumulado por clases suspendidas y malabares diarios.
Irán designó a Mojtaba Khamenei, hijo del ayatolá asesinado, como nuevo líder, evocando la Revolución de 1979 contra el Shah Mohammad Reza Pahlavi y golpes históricos como el de 1953 contra el presidente democrático Mossadegh por EEUU e Inglaterra por el control del petróleo.
Expertos alertaron sobre riesgos en Argentina por células en la Triple Frontera con Paraguay y vínculos pasados de Bolivia y Brasil con Irán, pero destacaron que las fuerzas federales como Policía, Gendarmería e inteligencia están ahora fortalecidas con tecnología para prevenir atentados, recordando experiencias como la AMIA.
Donald Trump extendió la estimación de la guerra más allá de cuatro semanas, mientras en Israel esperan desmantelar lanzadores de misiles iraníes y Hezbollah en Líbano sigue afectando el norte del país.