Nelson Castro transmite en vivo desde Tel Aviv mostrando el impacto de esquirlas de un misil interceptado proveniente de Irán, que causó tres heridos: un hombre de 40 años en estado grave, uno de 25 en moderado y otro de 56 en buen estado. El ataque ocurrió en una zona céntrica y residencial frente a su hotel, con daños graves en edificios, ventanas arrancadas, vidrieras destrozadas y escombros por todos lados.
Obreros municipales, policía y hidrolavadoras trabajan a toda velocidad para remover escombros, limpiar calles y cercar el área, con el objetivo de volver rápidamente a la normalidad en esta zona de alta actividad dominical. Castro destaca la efectividad de los sistemas de defensa israelíes, que interceptan misiles con proyectiles o láser reutilizable, aunque fragmentos pueden caer al suelo.
El corresponsal explica que Irán busca golpear estructuras civiles para generar miedo, ya que no puede atacar blancos militares, en una estrategia que afecta zonas elegantes y hoteleras. Se suma a alarmas previas en Tel Aviv y Jerusalén, con evaluaciones de daños en curso.
En el estudio, analistas comentan los ataques iraníes como descontrolados y desperdigados, menos intensos que la primera oleada, extendidos a países vecinos como Kuwait, Emiratos &,阿;rabes, Dub&aitilde;, Qatar y Baréin con misiles y drones. La respuesta de Israel y Estados Unidos será firme, sin bajar la intensidad.